Conocé sobre nosotros

Nuestro Taller

Comenzamos trabajando en lo que llamábamos “EL TALLER”, ubicado en el fondo de la casa de mi amiga.

Con un mate en mano, probamos materiales y herramientas, gastamos, nos equivocamos, nos lastimamos, pero seguimos probando hasta que finalmente, después de un largo proceso, encontramos las herramientas y materiales con los que nos sentíamos cómodas trabajando.

Después de dos años, mi amiga y socia se fue a vivir a España, y tras un difícil proceso de reestructuración, decidí seguir adelante con este proyecto que tanto quiero.

El Taller dejó de ser solo eso, ya que ya no era simplemente un espacio de trabajo. Ahora tenía las puertas abiertas para que las clientas vinieran a elegir las piedras y los materiales, a intercambiar ideas y llegar a nuevas creaciones. Fue entonces cuando El Taller comenzó a transformarse.

Después de mucho trabajo, lo convertimos en un showroom. Ahora tenemos nuestras puertas abiertas de lunes a sábado, y Sofi y yo siempre estamos presentes para atender a nuestras clientas.

El Taller se convirtió en un espacio de encuentro donde trabajamos mientras atendemos a nuestras clientas, tratando de aprovechar al máximo nuestro valioso tiempo. A lo largo de estos años, nuestras clientas y nuevas clientas han recibido este proyecto con mucho entusiasmo, y ahora damos el salto a la tienda web.

Hasta el día de hoy, la inspiración, la realización y ver las piezas en ustedes llenan mi alma.

Así nació Tokio

Siempre supe que quería hacer algo creativo. Desde pequeña, la creatividad siempre captó mi atención, ya fuera a través de manualidades, pintura, o, más tarde, estudiando la Licenciatura en Diseño Gráfico en Montevideo.

Antes de crear Tokio, ya viviendo en Montevideo, había tenido otra marca de accesorios con Eloisa, mi amiga desde la infancia. Era una forma de mantenernos entretenidas, generar nuestros propios ingresos y disfrutar mientras estábamos en la facultad, al mismo tiempo que mitigábamos un poco el sentimiento de extrañar mi hogar en Paysandú.

En 2018, realicé un curso de orfebrería en Montevideo. Me fascinaba todo lo que se podía lograr con esta técnica.

De vuelta en Paysandú, me reuní con Magui, otra gran amiga. En el fondo de su casa decidimos creamos Tokio.

Artesanía y trabajo local

Sé que es trillado decirlo, pero el trabajo artesanal tiene un valor incalculable. Cada pieza atraviesa un proceso meticuloso, desde el corte, limado, soldadura, pulido hasta el ensamblaje.

Además, cada pieza es única. Aunque podamos crear elementos similares, el tono, color y textura de la piedra, guampa, nácar o resina varía, y el hecho de realizarlo a mano garantiza que nunca sea idéntico.

Trabajamos con materiales como guampa, piedra y nácar, todos provenientes de nuestro país. También incorporamos la resina, que nos permite experimentar con colores y formas diferentes.

Durante la pandemia, incursionamos en la fabricación de complementos de cuero: carteras, mochilas, neceseres, y más tarde, prendas de vestir. El cuero, un material en tendencia, es resistente y confortable, adaptándose a diversas condiciones climáticas. Además, la creciente conciencia sobre la sostenibilidad y la valoración de lo artesanal impulsó la demanda de estos productos.

Para reducir el desperdicio, reutilizamos los sobrantes en la confección de nuevas prendas o accesorios, maximizando así el uso de cada material.

Carrito de compra